martes, 3 de abril de 2012

Para los hombres: el fútbol puede salvar tu pareja.

Muchas veces se ha hablado del fútbol como un elemento destructivo para la mayoría de las parejas. El fundamento es bastante lógico, por no decir básico; el hombre quiere mirar todos los partidos de fútbol, la mujer se aburre por tenerlo hipnotizado, embobado frente a la TV, o la radio, o se queja porque los domingos no cuenta con su presencia en la casa ya que el tipo se va a la cancha a ver al campió, que termina comiéndose una serie de pijasos, lo cual provoca la consabida cara de ojete en el patriarca. Ponele.
Querido amigo, tal vez esto sea así en parte, y las quejas femeninas pueden tener su fundamento, de acuerdo. Pero el fútbol bien utilizado puede salvarte la vida. 

Hoy les hablaré a los varones -futboleros, de otro modo no serían "varones", de más está decir- demandantes de afecto, paranoicos, inseguros. Es para vos, que en una relación sentís que das el 200% de cariño y ternura para recibir cada tanto una respuesta. Una caricia, tal vez un mimo, y eventualmente una garchadita express. La frustración golpea tu puerta, han pasado algunos años, la relación tal vez se estancó y seguramente sientas que a tu mujer ya no le pasa lo mismo que a vos. Pensás demasiado, éso pasa.


Si no se te da el córner, probá con un tiro libre, aunque los resultados pueden variar



Para contrarestar el efecto neurótico obsesivo de una manera rápida, sin esperar al martes para que tu terapeuta te dé las mismas vueltas de siempre, nada mejor que lo que yo llamo "El método del córner para Newell's".

Cuando la paranoia empiece a invadir tus neuronas, cuando el malestar quiera regir tus pensamientos, cuando notes que ella se va al kiosco a comprar cigarrillos y tarda dos horas y cuarto, aunque no fume, simplemente pensá en un jugador de Newells preparándose para patear un córner. ¿Cuántas cosas pueden pasar a partir de éso? Si sos joven, vas a verlo a Sperdutti. Si sos bastante mayor a Marito Zanabria. Tal vez veas a la Chancha Cozzoni, no importa, viene el córner para Newells, y algo tiene que pasar. Despeja la defensa y sale la contra rápida, o bien salta Garfagnoli y pega en el travesaño, ¿quién sabe?. Pero todo puede pasar después de un córner para Newells. 

Como por ejemplo, que vos te dejes de pensar en la bruja ésa y veas cómo la pelota queda boyando en la medialuna y el Larry Saldaña la agarra de lleno para gritar un gol que hasta vos, canalla de toda la vida, no podés evitar gritar.


Próxima entrega: el método "La lleva el ocho de Banfield", para retrasar la eyaculación.