Al final fui a la AFIP. Ni dos horas de cola, ni puteadas al gobierno. Entré, esperé quince segundos y me atendieron."Tenéquetené do certificado de domicilioriginal y copia del deneí" me lanzó automáticamente el bigotudo de mesa de entradas. Yo ya traía todo en la mano, como un nene que mandan a comprar la leche al almacén con el billete de diez pesos estrujado en la manito. Pero claro, había una puñalada trapera esperando;"Y tené que llenar el formulario F 460". Pánico.
Mis peores temores se estaban cumpliendo. Hay quien se inmoviliza ante la aparición de un delincuente armado, otros que sienten el pánico ante una situación violenta. Bueno a mí me ponés un formulario como el F460 y me dejás inmóvil y pálido con un nudo de angustia en la garganta.
Me fui del edificio, alegando que no tenía birome, pero con la firme intención de tomarme el bondi y venir a casa pare meterme abajo de las frazadas. Llegué a la esquina y respiré profundo, como me enseñó el Sri Sri Ravi Shankar en C5N. Pensé bien, me crucé al kiosco, compré una birome y me volví a meter en la AFIP, envalentonado. Llené la parte del formulario que pude; nombre, dirección, teléfono y pará de contar.
Una doña con acento ucraniano me guió en lo que faltaba. Me dieron un número, me dijeron que termine el trámite en internet y acá estoy, meta F5 para ver si puedo entrar pero por ahora nada.
En fin, una entrada del carajo la de hoy eh. Ah, blogger atrasa como 15 años y no me deja subir fotos. Así que hasta que me haga un blog en wordpress y si lo necesitan, acá tienen el formulario F460. De nada.
miércoles, 10 de julio de 2013
viernes, 5 de julio de 2013
Monotributaciones parte I
Sin dudas uno de los aspectos más dolorosos de convertirse en adulto es cuando te das cuenta de que luego de esquivar el bulto por años, un día tenés que enfrentarte a la AFIP. Y no lo digo como evasor de impuestos, claro, sino como negado a la hora de realizar tarea matemática alguna, ya desde mi tierna infancia, costumbre que jamás abandoné con el paso de los años y me obliga a realizar confesiones que en un momento eran divertidas y hoy son patéticas; no sé dividir, no sé multiplicar, no sé cómo poronga se saca un porcentaje, aunque me lo han explicado 250 veces a lo largo de la vida. Y no sólo eso, además me produce un sarpullido horrendo la mención de términos como arancel, tributo, exención de ganancias etc etc.
Es en estos momentos, cuando uno debe ingresar por vez primera una oficina de burocracia impositiva, es cuando uno añora fuertemente la niñez, aún los momentos más crueles, como la visita al dentista. Ahí por lo menos habían juguetes, hechos mierda pero ahí estaban y si el consultorio era muy pobre al menos habían revistas,que se yo, uno se entretenía con cualquier pelotudez. En la AFIP la única manera de entretenerte es contar los tubos de luz quemados, ver la tele muerta en TN con Mirta Tundis hablando de aportes previsionales, y mirar las paredes de durlock hechas mierda del roce constante de burócratas . Hagan algo, no sé, pongan un abaco así los más inmaduros aprendemos a contar.
Se me ocurrió resaltar cada una de las palabras espantosas relativas a la burocracia para que ud querido lector sienta en carne propia las aberraciones del lenguaje administrativo.
Y ahí vamos entonces, fui a la AFIP a gestionar mi inscripción al monotributo con DNI y un servicio a mi nombre tal como me dijeron pero no, ahora dicen que necesitan otra constancia de domicilio por lo que tengo que ir al registro civil a tramitarla. Intenté una defensa del tipo "mi DNI tiene mi domicilio" pero fue como ver a un cadete de la escuelita de tenis tirándole una volea a Federer. El "no sirve" fue implacable. Gracias señora.
Esta historia continuará.
Es en estos momentos, cuando uno debe ingresar por vez primera una oficina de burocracia impositiva, es cuando uno añora fuertemente la niñez, aún los momentos más crueles, como la visita al dentista. Ahí por lo menos habían juguetes, hechos mierda pero ahí estaban y si el consultorio era muy pobre al menos habían revistas,que se yo, uno se entretenía con cualquier pelotudez. En la AFIP la única manera de entretenerte es contar los tubos de luz quemados, ver la tele muerta en TN con Mirta Tundis hablando de aportes previsionales, y mirar las paredes de durlock hechas mierda del roce constante de burócratas . Hagan algo, no sé, pongan un abaco así los más inmaduros aprendemos a contar.
Se me ocurrió resaltar cada una de las palabras espantosas relativas a la burocracia para que ud querido lector sienta en carne propia las aberraciones del lenguaje administrativo.
Y ahí vamos entonces, fui a la AFIP a gestionar mi inscripción al monotributo con DNI y un servicio a mi nombre tal como me dijeron pero no, ahora dicen que necesitan otra constancia de domicilio por lo que tengo que ir al registro civil a tramitarla. Intenté una defensa del tipo "mi DNI tiene mi domicilio" pero fue como ver a un cadete de la escuelita de tenis tirándole una volea a Federer. El "no sirve" fue implacable. Gracias señora.
Esta historia continuará.
miércoles, 3 de julio de 2013
Es por allá?
Hoy mientras miraba una eterna definición por penales en el mundial sub 20 entre Colombia y Corea del Sur pensaba "pero la concha del mono, adónde mierda estamos yendo?". Y el plural era por mí y mis otros yo, que no me supieron responder, recontra hinchados los huevos de escuchar la misma pregunta hace no menos de 20 años.
Así que me puse a limpiar la casa, como si abajo de la mesada o adentro del botiquín estuviese la respuesta. y no estaba, no. ¿Qué hacer? ¿Quiero ser tuitstar hasta morirme? ¿Ser COMUNITY MANAGER FREELANCE? ¿Quiero tener un show radial escuchado por medio mundo y que me consideren un capo? Tal vez quiero hacer inferiores en El Porvenir, ser capturado por un reclutador de talentos de Racing, salir campeón, goleador, jugar 5 años ahí, que me vendan al Liverpool, convertirme en volante ofensivo, ser ídolo, que Gerrard me entregue la cinta de capitán en su último partido, romperla un par de años más y volver a los 36 para ser campeón de nuevo en Racing pero no. Ya tengo 35 y no llego a hacer todo eso en un año. ¿Entonces? ¿Quiero manejar una Fiorino y laburar para el correo? No, pero parece que ahí vamos. ¿Está mal? Es digno. ¿Está bien que sea digno? Y mirá, que sea indigno es peor, me parece.
Hoy pensaba en lo cruel pero acertado sería todo si uno al morir se encontrase con Dios y tuviese un diálogo así:
-Hijo mío, si sufriste tanto y moriste conformándote con la dignidad, hubieses buscado mejor el sentido de la vida
-Pero dónde Dios? Dónde? Estudié 20 carreras, me casé me divorcié me volvía a casar, tuve hijos, perros, escribí un libro, planté un árbol, planté un perro, DÓNDE ESTABA EL SENTIDO DE LA VIDA, DIOS?
-Lo escondí en un track del cuarto disco de La mancha de Rolando. Tenía ganas de romper las pelotas.-
Así que me puse a limpiar la casa, como si abajo de la mesada o adentro del botiquín estuviese la respuesta. y no estaba, no. ¿Qué hacer? ¿Quiero ser tuitstar hasta morirme? ¿Ser COMUNITY MANAGER FREELANCE? ¿Quiero tener un show radial escuchado por medio mundo y que me consideren un capo? Tal vez quiero hacer inferiores en El Porvenir, ser capturado por un reclutador de talentos de Racing, salir campeón, goleador, jugar 5 años ahí, que me vendan al Liverpool, convertirme en volante ofensivo, ser ídolo, que Gerrard me entregue la cinta de capitán en su último partido, romperla un par de años más y volver a los 36 para ser campeón de nuevo en Racing pero no. Ya tengo 35 y no llego a hacer todo eso en un año. ¿Entonces? ¿Quiero manejar una Fiorino y laburar para el correo? No, pero parece que ahí vamos. ¿Está mal? Es digno. ¿Está bien que sea digno? Y mirá, que sea indigno es peor, me parece.
Hoy pensaba en lo cruel pero acertado sería todo si uno al morir se encontrase con Dios y tuviese un diálogo así:
-Hijo mío, si sufriste tanto y moriste conformándote con la dignidad, hubieses buscado mejor el sentido de la vida
-Pero dónde Dios? Dónde? Estudié 20 carreras, me casé me divorcié me volvía a casar, tuve hijos, perros, escribí un libro, planté un árbol, planté un perro, DÓNDE ESTABA EL SENTIDO DE LA VIDA, DIOS?
-Lo escondí en un track del cuarto disco de La mancha de Rolando. Tenía ganas de romper las pelotas.-
martes, 2 de julio de 2013
El palacio de la urna
Segundo día como COMMUNITY MANAGER y ya saliendo a buscar un laburo en serio. Al final ayer no pude ir a verlo a este tipo Gustavo y terminé cayendo hoy, luego de una noche movida con la abuela Tota, que a las 4:45 manifestó un pico (?) de 16 de presión. Así que fuimos al Gutierrez para que le dijeran lo que le venía diciendo La Piba: sentate ahí descansá y no rompás las pelotas.
-"Seh, todas urnas son"
-"Terrible, pero son una banda! hay urnas para toda la provincia acá?"
-"Sí, son todas las urnas de la provincia, acá hay 35 mil urnas"
En fin, volvimos a las 6, dormimos abrazados en el sillón un ratito (anoche vimos "antes del amanecer, la primera, y eso nos aportó romanticismo ponele) y 8:45 salimos, la llevé al laburo y me mandé atravesando la ciudad por la (yo digo LA, los platenses dicen EL) diagonal 80, creo. Aparecí en una tranquera cerca de 72, ese boulevard amplísimo que va cambiando el número y delimitando el casco urbano de La Plata por los cuatro costados, 72 vendría a ser el extremo sur. De a poco me oriento. Bueno, ya va un año y medio acá, loco sería que no me orientase.
Crucé la tranquera y estacioné. Me acerco a la garita, donde había otra valla y le pregunto al guardia, en realidad un gordo de bigotes de jean y campera, sin insignia alguna, si conocía a un tal Gustavo. Yo estaba tan en bolas como vos que me estás leyendo, o sea, no sabía dónde me metía. El tal Gustavo laburaba en Correo Argentino pero ahí ya no había lugar para meter a laburar una camionetita, de todos modos me había dicho que le pegara un tubazo unos días después, que "con esto de las elecciones seguro sale algo". Eso era todo lo que sabía.
El guardia me estaba por responder cuando aparece de atrás mío un flaco alto con unas carpetas bajo el brazo y le dice, "dejá, yo lo llevo", tras lo cual cruzó la valla sin mirarme siquiera, tal vez creyéndose irresistible. Mientras lo seguía caminando dos pasos atrás como una esposa iraní pensaba cómo matar el silencio de esos quince, veinte metros eternos. El flaco me ganó de mano "venís a ver a Gustavo, eh". Y sí, yo iba a ver a Gustavo, te lo dije hace cuatro metros si mal no me acuerdo "sí, tenía que venir ayer pero se me complicó y bueh..."dije como si le importara a alguien, mientras entrábamos al galpón.
El galpón era de ésos galpones ferroviarios, de cincuenta metros de largo por quince de ancho, techo de chapa, en el suelo un senderito pintado prolijamente con pintura amarilla y en el fondo, al menos cincuenta personas trabajando en diez metros cuadrados. Estaban armando cajas de cartón. Cuando me acerqué un poco más me pareció que eran urnas. Cuando miré hacia los costados me di cuenta de las pilas descomunales de urnas sin armar que llenaban el depósito. Donde pusieras un ojo, había una urna. Armada o sin armar. Me destaqué haciendo una increíble observación al flaco que me arriaba ahí donde estaba Gustavo:
-"Estas son todas urnas, eh?"
-"Seh, todas urnas son"
-"Terrible, pero son una banda! hay urnas para toda la provincia acá?"
-"Sí, son todas las urnas de la provincia, acá hay 35 mil urnas"
-"Uoff, qué de urnas"
Luego de emular junto al flaco alguna de aquéllas conversaciones entre Freud y Jung, entré a una oficinita y ahí había un tipo sentado atrás de una notebook. Tenía una cara de Gustavo que volteaba. Lo corroboré preguntándoselo y dándole la mano. "Hola, soy Juan, quedé con vos en venir ayer pero se me complicó" como si le importara a alguien, otra vez. Gustavo me pidió que lo espere, que ya me atendía, tras lo cual no supe bien que chota hacer. ¿Me quedaba parado adelante del escritorio mientras Gustavo hablaba con el flaco de cualquier pelotudez? ¿Me iba de la oficina para pispear un poquito a los armadores de urnas? Eran hombre y mujeres, unos armaban, otros pasaban pegamento,otros pegaban un papel en un costado, todos tomaban mate, charlaban divertidos y escuchaban un rock horrible que si no era Callejeros pegaba en el palo. Me daban curiosidad, pensé en La Piba, quise sacar una foto para mostrarle pero me dió la sensación de estar practicando espionaje y me quedé en el molde, con un pie adentro y otro afuera de la oficinita hasta que Gustavo se dignó a atenderme con la calidez que solo un empleado de correos puede tener. Si hasta Flanders los odia. Me pidió los datos, los anotó en una papeleta, me dijo que no intente laburar en Andreani porque ahí no pagan y que tampoco pruebe en Correo Argentino ya que no hay lugar para más camionetitas, me repitió. Por ende la única salida era Gustavo, haciendo vaya a saber qué porque "las urnas se reparten en camiones, pero con la Fiorino seguramente te necesiten para hacer algún mandado, algo así". La palabra "mandado" fue un gol de Quilmes que me mandaba al Nacional B, 35 años y "laburo haciendo mandados" tampoco me cerraba. No se quedó ahí Gustavo; cuando le pregunté "pero tenés idea de lo que puedan pagar, masomeno?" se encogió de hombros, negó con la cabeza y me repitió apoyando la palma en la papeleta con mis datos "nosotros te vamos a llamar, ya tenemos tus datos"
Espero ansioso. O no.
domingo, 24 de marzo de 2013
La insostenible actitud gótica
Uno de los estilos estético musicales más insostenibles es el gótico, sin dudas. Los grupos que intentan llevar adelante este género irrumpen con la fuerza de una tormenta otoñal y se desvanecen como nieve en primavera, sin dejar demasiada huella. Y esto es claro, uno no puede andar eternamente ensombrecido y sórdido por la vida. Se puede tener un mal día, un mes terrible, un año malísimo, una vida del orto, pero en algún momento siempre aparece algo que te hace bien, que te sirve, que te pone feliz. No sé, llamale guita, amor, o que tu equipo volvió a ganar, te prendieron mil bengalas hoy, como dicen los sordos ésos.
Pero la cultura gótica te obliga a permanecer sombrío, así, como un mandato. Mandato que no pudo respetar Francesco Pappalardo, ex cantante y líder de Lacuna Coil, reconocida banda del palo.
Cuenta la leyenda que Pappalardo fue sorprendido por el resto de la banda ensayando una versión libre de "boquita de caramelo" del Grupo Sombras, incluyendo una simpática coreografía en el estribillo que dice "Para tí, para tí, todo mi amor lo tengo para tiii".
La banda se le abalanzó. Cristina Scabbia, la vocalista, gimoteaba llorando en el piso entre convulsiones. El bajista intentaba cortarse las venas con una púa, el baterista perforó el redoblante clavando los palillos de lleno en el parche. El guitarrista y el tecladista lo zamarreaban enérgicamente. Francesco intentó espetar una defensa.
-"El Dani Agostini está feliz y te escribe un "boquita de caramelo", está triste y te escribe un "la ventanita". Acá no. Estás alegre, triste, te pica un huevo, rendiste epistemología y siempre UOFF, pum para abajo, sombrío, llueve, gillette en las venas. Sacámela un poquito chabón."
Pappalardo fue excomulgado de la banda y defenestrado en el circuito gótico mundial por ser un tipo feliz. Jamás pudo volver a formar una banda y hoy es un diariero alegre en Nápoles, donde los fines de semana recorre los bares con su cumbia gótica, tocando sus hits "La ventanita con los vidrios rotos" y "Falso como billete de dos góticos", entre otras gemas.
Historias del rock. Héroes que quedan en el camino. Volveremos con más.
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